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viernes, 8 de junio de 2012

"Por si mañana no estoy" Capítulo VI

¡Buenas! Es viernes y lo prometido es deuda, así que acá el capi, espero que les guste porque a mi me encantó y lo hice muy animada (aunque tuve mis dudas sobre el ritmo, pero voy bien) 

Lo mismo que siempre les digo: Comenten que es gratis ^^ Y bueno, ya hoy es viernes y me faltan solo unos pocos días para salir de vacaciones y estoy más relajada por esa parte :D Aunque se vienen unos tiempos un poco apretados con lo de mi piesito (No sé si algunos recuerdan, que ya va casi un año con eso :S) pero si tendré mucho tiempo para escribir y eso es lo que importa ^^

Ya, ahora si... 

Capítulo 6

This love has taken its toll on me.

            Había amanecido muy deprisa, la noche se esfumó tan rápido como si un grupo de gigantes se hubiera propuesto  soplarla con sus inmensos pulmones. Viviana había dado muchas vueltas en su cama y por poco casi estampaba su cara en el piso.
            Y el poco rato que durmió: Alec había invadido sus sueños descaradamente.     
            Se levantó con desgana esa mañana, pero aún con el cansancio y la perturbación mental se dispuso a ir al hospital, no podía dejar pasar esa oportunidad de tenerlo cerca por un poco más de tiempo.
            Recibió un mensaje de texto de su madre cuando se montaba en el taxi, le decía que ya estaba en Londres y que se veían al rato.
            Rose era un gran apoyo en ese momento, pero Viviana no sabía como iba a reaccionar cuando le contara porqué había sucedido el accidente, estaba segura de que nadie a quien le contara la comprendería porque ahí estaba más claro que el agua quién había sido el causante de que su mejor amigo estuviera en coma.
            —A ver que te ingenias para contar toda la historia de una manera que no te vean como una estúpida —Murmuró entrando por las puertas frontales del hospital.
            Eran las 7:00am y el recinto ya estaba lleno, bueno, al parecer, todo el tiempo estaba lleno.
            Antes de tomar la curva para dirigirse al área de hospitalización buscó el camino al cafetín para hacerse con un café que la despertara completamente y le calmara los nervios. Si todos los días iban a ser de esa forma, ya no saldría más nunca de ese lugar ya que, cuando le dieran el alta a Alec, ella se quedaría internada de por vida en psiquiatría.
            Anduvo en silencio el camino hasta que dio con las puertas de vidrio con marcos de metal y el cartelito encima de ellas que decía: Cafetín y más abajo, cerca de la manilla, el “Empuje”.
            Tal como indicó el aviso empujó la puerta y entró en la estancia, llevándose una sorpresa al distinguir el inconfundible y brillante cabello rojo de Nate.
            ¿Qué hacía él ahí tan temprano?
            Viviana recorrió la distancia que la separaba de la caja y pidió un cappuccino a la tipa que estaba atendiendo.
            El olor a café caliente le despejó la mente e inconscientemente caminó hasta la mesa donde estaba Nate sentado con la cabeza sujeta entre sus grandes manos.
            —Buen día —Saludó cortésmente tomando un sorbo del vaso que llevaba sujeto fuertemente entre las manos… Saboreo el líquido espumante sintiendo el ardor en la garganta por lo rápido que lo había tomado.
            Nate sólo levantó la vista… Queriendo mirarla a los ojos pero al mismo tiempo, deseando de forma incontrolable que ella no se hubiera cruzado en sus caminos.
Él era dos años mayor que Alec y Viviana, estaba terminando su ingeniería en Oxford y dentro de tres meses sería su graduación, finalmente. Terminaba de llegar a Londres por las vacaciones cuando su mamá le avisó del accidente de Alec, desde ese momento no había podido conseguir más tranquilidad… El que su hermano menor estuviera en esas condiciones lo estaba destrozando por dentro, cuando Viviana los dejó solos en la habitación no había hecho nada más que llorar desconsoladamente, aprovechando que nadie podía verlo y que, ciertamente no tenía que fingir ser fuerte sólo para infundirle valor a Alec… Él sólo se limitó a abrazarlo por encima de los cables y recostar su cabeza junto a la de él… Observando a través de la cortina de lágrimas el rostro vacio de su hermanito, Alec seguía siendo el pequeño que siempre intentaba proteger a escondidas… Que todo el tiempo se había encargado de hacerle la vida imposible, pero lo que nadie sabía era que sólo lo hacía para ocultarse de cualquier emoción de debilidad que pudiera emitir cuando se trataba de Alec, y para dejarle claro a todo el mundo que nada más el podía meterse con el castaño, si otra persona se atrevía; la mataría… Y eso pensaba hasta que llego ella, la niña que había hecho de su hermano un estúpido incomparable, la culpable de que su hermano estuviera en ese instante así, la que con una sola sonrisa podía hacer que Alec tartamudeara, la que estaba consumiendo a su hermano, a una de las personas más importantes en su vida…
Y era porque quería tanto a Alec, que él había renunciado a esa niña.
Aunque aún lo trajera tan debilucho como su hermano.
—¿Estás? —Preguntó Viviana, haciendo que Nate parpadeara fugazmente.
—Buen día —Respondió roncamente recordando el saludo. Se había quedado mucho tiempo mirándola, pero en realidad la mitad del tiempo estuvo mirando a la nada mientras pensaba en lo que, hace mucho tiempo, se había prohibido pensar.
—¿Lo has visto hoy?
—Si, pero recupero fuerzas —Dijo mirando el vaso con el café doble que se encontraba entre sus codos.
—¿Quién se quedó anoche con él? —Preguntó Viviana, La señora Marie no la había dejado quedarse a ella y eso que estuvo apunto de arrodillarse y suplicarle que le dejara quedar, pero fue mejor haber pasado la noche en su apartamento, lo de escribirle a Alec la había distraído un poco…
Llevaba en la cartera la libreta y unas cuantas fotos por si le provocaba seguir con esa locura.
—Yo —Repuso cortantemente desviando la mirada y apretando los labios.
—¿Pasa algo? —De inmediato supo que nunca debió realizar esa pregunta, era simplemente estúpida.
Y, si, fue la pregunta que colmo el vaso.
—¿Qué si pasa algo? —Preguntó él incrédulo mirándola fijamente— ¡P  asa todo Aarian! ¡Todo! Una de las personas que más quiero esta en come y no aguanto la incertidumbre de saber si vivirá, o si dependerá de esos cables para poder respirar el resto del tiempo y… —La otra persona que quiero, fue la causante. Pensó.
Viviana contempló al pelirrojo revolverse el cabello desesperadamente y sus orbes ámbar resplandecían sugiriendo que de un momento podría… Ponerse a llorar.
No, ella no se imaginaba a Nate llorando y él nunca se permitiría llorar frente a Viviana.
Él se había encargado de enterrar los recuerdos de la noche pasada con Alec, pero llegó ella a preguntar y, no pudo ya evadirlos…
Tras insistirle a su mamá que lo dejara quedarse y fuera a descansar, finalmente Marie aceptó dejándolo cuidar a Alec.
Nate había acercado todo lo que podía el sofá a la cama, se había sentado en el y su mentón descansaba junto a la mano de pálida de Alec.
—¿Por qué no se lo dijiste de una vez? —Preguntó él, sabiendo que no obtendría respuesta alguna… Pero tenía que expresarlo en voz alta, tenía que decírselo—. Se lo hubieras dicho y ya acabarías con la tortura que es para ti… Y para mí… ¡Diablos, Alec! ¡Sólo díselo! —Pero su hermano no podía escucharle… Y así seguirían las cosas hasta que despertara, si lo hacía.
Pasaron unos minutos en casi absoluto silencio, sólo el pitido de las máquinas cardíacas resonaba en la habitación. Era inútil hablarle, pero no perdía nada con intentarlo, Alec podría estar escuchándolo en ese momento… Y si no lo estaba haciendo, era la única forma de contarle… eso…
—Quisiera volver a ser un niño de nuevo, donde solo con joderles el día podía ocultar lo que realmente quería… Es que… Ahh… Alec, me enamoré de tu chica… Pero son estupideces de niños y ya lo he superado, creo —Las expresiones de Nate eran suaves en ese momento, no le estaba costando tanto como había creído—. La cosa es que, hermano, ya tú tienes que hacer algo porque ya hace mucho que me metí entre ceja y ceja que no haría nada para ganarme el cariño de ella, porque se que me odia por lo mínimo.
Sonrió tristemente recostando completamente la cabeza en la cama, rozando con su mejilla los cables conectados a la mano de Alec.
Viviana había sido la razón por la que se fue a Oxford y no se quedó en Londres, muy decidido había puesto distancia entre ellos para no verla con su hermano… Y así no hacer ninguna locura y lastimar a alguien, o seguir lastimándose a él mismo.
Ya Nate no podía seguir fingiendo ser el estúpido que no poseía neuronas para hacerse pasar por alto, ni podía hacer maldades para ganarse su odio y no su cariño, ya sólo… Sólo tenía que ser el chico que era cuando ella no estaba, sería él mismo.
No celebraba que Alec hubiera quedado en coma, algo tan inesperado como eso lo había destrozado, pero quizás ya era tiempo de que hiciera frente al presente y se olvidara del insignificante pasado que nada bueno le traía, tenía que ser tan fuerte como siempre lo había sido, poner la cabeza en alto y darle apoyo a todo el que lo necesitara, pero, tenía el que… Olvidar por completo a Viviana.
Viviana no sabía si era idea de ella, pero de repente vio cambiar algo en los ojos del pelirrojo, presto más atención hasta que se encontró con que lo estaba mirando intensamente, y si, al parecer algo había cambiado.
Pero ella no sabía qué.

*Este amor ha tenido un gran
Efecto en mí.
This love – Maroon 5.
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Quizás lo vean un poco corto pero es porque tiene menos diálogos y espaciados, pero es la misma cantidad de palabras que los otros ^^


No se olviden de comentar que estoy intrigada con su reacción ;D

Un beso, Susan. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusto muchisimo, solo que cada vez que leo un cap me siento culpable, y lo del pelirrojo me dejo sorprendida solo espero no ser como Elena ok eso NO porfavor. Pero me encanto *-* Ya quiero que sea viernes jaja By:Viviana

Citu dijo...

Hola escribes muy bien tus personajes son profundos y tu historia es muy fresca. Te mando un beso y deseo buen sábado gracias por pasar por mi blog

Blueberry (Susan Valecillo) dijo...

Gracias a ti, Citu! Ya sabes, por aquí a la orden para lo que necesites!! ;)

Besos!!

Cherry dijo...

Por fin!!! Ya vine :) Se me acaba de acalambrar la mano por estar leyendo en el iPod, pero quería terminarlo! Ademá por este lado del mundo está frío y lluvioso o sea perfecto para imaginarse una historia en Londres! Me dejaste totalmente metida en la historia y además estaba cantando las canciones mientras leía. Eso es todo! Simplemente me encanta verte en tu lado cursi ^-^ En espera del otro, seguimos por PIN !! Recuperate :3